Saturday, July 13, 2024

Encontraron el verdadero amor

Permítanme contarles acerca del segundo romance de Georgina y Antonio después de veintiún años de casados.

El 4 de julio pasado ellos huyeron de Cuba, donde habían vivido los últimos ocho años. En agosto se trasladaron al conventillo donde algunas mujeres cubanas se reunían dos veces por semana para un estudio bíblico. Asistieron a la clase dos veces y les gustaron especialmente los cantos. Luego, la tercera vez se arrodillaron e invitaron a Jesucristo a entrar en sus vidas. Pocos días después, nuestro grupo de Operación Movilización, incluso el misionaro que había tratado con ellos personalmente, viajamos a Inglaterra para la conferencia anual--un mes de entrenamiento y oración. Cuando regresamos en octubre, muchas de las mujeres cubanas habían partido para los Estados Unidos así que las runiones lamentablemente se suspendieron, y perdimos contacto con ellos casi completamente.

En enero, Georgina llegó a estar muy enferma la internaron en el hospital. Había estado trabajando mucho, a veces hasta doce horas por día, en un ambiente extremadamente insalubre. Antonio no había podido encontrar trabajo por la edad y la artiritis, por lo que ella trabajaba para ganar alrededor de 2.800 pesetas y pagaba 2.100 por la reducida fría y húmeda habitación en la cual ellos estaban viviendo. Desesperada y exhausta, se enfermó emocional y fisicamente.

El Sr. Anderson, el misionero que los guió a Cristo, fue a visitarla y se conmovió al encontrarla tan decaída. Cuando oró con ella y le leyó la Palabra, pareció revivir. Antonio pidió que alguien fuera a visitarla a menudo. Yo fui al día siguiente, sintiendo mi propia impotencia pero orando y creyendo que El podia hacerlo todo,  y así fue! El Señor la había guiado a Mateo 6 donde leyó que no debemos preocuparnos por nuestras necesidades físicas. El las conoce a todas y se interesa en nosotros. Luego, cuando vi nuevamente la habitación pequeña, fría y húmeda y supe que no tenían casi nada para comer, los invité a participar de nuestra abundancia, por lo menos hasta que ella se recuperara. Era una oferta completamente inesperada, pero después de alentarlos y con alguna insistencia, vinieron a vivir con nosotros por "unos días". Ella se recuperó en pocos días; el doctor no podía creer el cambio.

Para entonces ellos habían usado casi todo el dinero que tenían. Sin embargo, cuando se cumplía otro pago del alquiler para la habitacion, Dios proveyó justo a tiempo! Nuestro director los invitó a vivir con nosotros el resto de su estadía en España, que era de un mes y medio.

El 25 de febrero les tocaba salir de España y zarpar para Chile donde vivirían con sus familiares, "Pero, yo no quiero ser allá una carga para mi parentela," dijo Georgina. "Dios proveerá,¨ le dije y recordándole Mateo 6. Oramos juntos. El día siguiente ella le dijo a Antonio: "Por qué no le escribes al alcalde del pueblo donde naciste (en el norte de España) para averiguar si tienes algún pariente desconocido allí?" Cinco días más tarde recibió una respuesta muy interesante de su propio primo, el cartero de la villa. Era uno de los hombres más importantes de la aldea que contaba con unas cuarenta casas. Había indagado buscando toda la informacion posible acerca de sus antepasados, consultando al sacerdote, los libros de la iglesia y los vecinos más antiguos. La carta leía, más bien, como una historia de aventuras. La conclusión era: ". . . sus dos tíos han muerto dejando propiedades, dinero y una pequeña herencia que le corresponde legalmenta a Ud." Pocos días más tarde el pueblo conmovido recibía al heredero que había llegado! Se armó un gran alboroto por el "hijo del comandante" y cada uno le dio algo, así fue que en una manera muy sorprendente Dios proveyó para todas sus necesidades en España y para el futuro.

Mientras vivían con nosotros llegaron a darse cuenta cada vez más de su herencia y responsabilidad como cristianos. "¿Sería posible que alguno de Uds. tomaran un poco de tiempo cada día para enseñarnos la Biblia?",  dijo Georgina una tarde después de nuestro estudio en grupo del Evangelio de Juan. Una hora por día sólo servía para despertar su apetito.

Georgina y Antonio trabajaban con nosotros en la casa, salían a distribuir literatura con nosotros de casa en casa, orábamos juntos, ayudaban tremendamente con los refugiados cubanos que venían a nuestra casa. Llegamos a amarlos profundamente, pero llegó la hora de partir.

Su último domingo con nosotros fue el moemnto cúlmine de sus ocho meses en España--su bautismo y casamiento por iglesia. Ahora que Dios les había dado un nuevo amor y comprensión el uno hacia el otro, y ya que nunca habían tenido un casamiento por iglesia, deseaban confirmar sus votos ante el Señor  y Su pueblo. Sin vestido blanco, sin damas de honor, ni ujieres, sin alfombra ni candelabros . . . pero con el maravilloso perfecto gozo y amor de Dios.

Ahora, tras la luna de miel a bordo del Rosini, colmada de oportunidades para testificar, y después de una corta visita a sus parientes, Antonio y Georgina están en el Instituto Bíblico en Almafuerte, Córdoba, Argentina, preparándose para servir al Señor. (El Heraldo Argentino, mayo-junio 1967)

No comments:

Post a Comment

Cruzada Evangelística

The long-awaited evangelism campaign was upon us! It was almost a year since Dad had shared with the young people at camp his vision for an ...